LOS ATRIBUTOS
DEL SER DIVINO
home
La existencia de Dios
La evidencia de algo puede ser de dos modos. Uno, en sí misma y no para
nosotros; otro, en sí misma y para nosotros. Así, una proposición es evidente
por sí misma cuando el predicado está incluido en el concepto del sujeto, como
el hombre es animal, ya que el predicado animal está incluido en el concepto de
hombre. De este modo, si todos conocieran en qué consiste el predicado y en qué
el sujeto, la proposición sería evidente para todos. Esto es lo que sucede con
los primeros principios de la demostración, pues sus términos como ser - no ser,
todo-parte, y otros parecidos, son tan comunes que nadie los ignora.
Por el contrario, si algunos no conocen en qué consiste el predicado y en qué el
sujeto, la proposición será evidente en sí misma, pero no lo será para los que
desconocen en qué consiste el predicado y en qué el sujeto de la proposición.
Así ocurre, como dice Boecio, que hay conceptos del espíritu comunes para todos
y evidentes por sí mismos que sólo comprenden los sabios, por ejemplo, lo
incorpóreo no ocupa lugar.
Por consiguiente, digo: La proposición Dios existe, considerada en sí misma, es
evidente por sí misma, ya que en ella sujeto y predicado son lo mismo, pues Dios
es su mismo ser, como veremos (q.3 a.4 <https://hjg.com.ar/sumat/a/c3.html#a4>
). Pero, puesto que no sabemos en qué consiste Dios, para nosotros no es
evidente, sino que necesitamos demostrarlo a través de aquello que es más
evidente para nosotros y menos por su naturaleza, esto es, por los efectos.
Aquí concluye la exposición sobre la existencia de Dios, destacando la distinción entre evidencia en sí misma y evidencia para nosotros.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 25-11-2025
Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la
Santísima Virgen María