Santo Tomás de Aquino integró la Aseidad Divina profundamente en su
metafísica de Dios, entendiéndola como la propiedad por la cual Dios existe por
sí mismo (del latín a se).
Para Santo Tomás, la Aseidad se expresa en la identidad radical entre la esencia
de Dios y su existencia (Esse):
* Identidad de Ser y Esencia: Dios es el Ipsum Esse Subsistens (el Ser mismo
Subsistente). Esto significa que la naturaleza o esencia de Dios es ser,
existir. No es un ser que recibe la existencia de otro (como todas las
criaturas), sino que es la Existencia misma.
* Ser Necesario e Incognoscible: Esta identidad lo convierte en un ser necesario
y no causado (incausado). La Aseidad es, en esencia, la razón última y más
profunda de Su Ser, lo que lo distingue esencial y radicalmente de todo lo
creado.
* Fundamento de las Perfecciones: De esta Aseidad (Ser por Sí) se derivan otros
atributos divinos como la Infinitud, la Simplicidad (no composición de partes,
ni siquiera de esencia y existencia), la Eternidad y la Inmutabilidad.
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La Aseidad y la Creación
La doctrina de la Aseidad también es fundamental para entender la relación de
Dios con el mundo:
* Distinción Radical: Hay una plena alteridad entre Dios (el Ser Subsistente) y
las criaturas (que tienen ser por participación). Los seres creados son posibles
y no necesarios; su esencia y su existencia no coinciden. Ellos han salido de la
nada y solo existen porque Dios los ha creado.
* Causa Primera: Al ser incausado, Dios es el Primer Motor Inmóvil y la Primera
Causa Eficiente de la serie de causas en el universo (como lo demuestra en las
Cinco Vías). La Aseidad es lo que garantiza que la cadena de causas no sea
infinita y que haya un ser que sea el origen de todo lo demás.
En resumen, la Aseidad Divina es, para Santo Tomás, el principio que afirma que
Dios es su propio ser y, por lo tanto, es la causa y el fundamento necesario de
todo lo que existe fuera de Él.
Este video profundiza en la noción del Ser y la existencia en Dios según Santo
Tomás de Aquino, lo que es clave para comprender la Aseidad. El problema de Dios
en Tomás de Aquino.