LOS ATRIBUTOS
DEL SER DIVINO
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§ 11. LA ABSOLUTA PERFECCIÓN DE DIOS ♥
Perfecto es lo que no carece de nada que deba poseer según su naturaleza; cf. S. th. 1 4,
1: «perfectum dicitur, cui nihil deest secundum modum suae perfectionis».
Es absolutamente perfecto lo que reúne en sí todas las excelencias concebibles y excluye todos los defectos.
Relativamente perfecto es aquel que posee una naturaleza finita y las excelencias correspondientes a ella.
Dios es absolutamente perfecto (de fe).
El concilio del Vaticano enseña que Dios es infinito en cada perfección («omni perfectione infinitus»); Dz 1782; cf. Mt 5,48:
«Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.»
La Sagrada Escritura declara de forma indirecta la absoluta perfección de Dios al realzar su autosuficiencia y su
independencia de todas las cosas creadas (cf. Rom 11, 34 ss; Is 40, 13 ss; Act 17, 24 s),
enseñándonos que Dios encierra en sí las perfecciones de todas las criaturas.
Eccli 43, 29, dice: «Él lo es todo» (TÓ TTSV étrrw aú-róc). Cf. Rom 11, 36; Ps 93, 9.
Los santos padres fundan la absoluta perfección de Dios en la infinita riqueza del Ser divino.
Afirman que la perfección de Dios es esencial, universal, y que todo lo sobrepuja.
SAN IRENEO dice: «Dios es perfecto en todo, es igual a sí mismo, siendo todo Él luz, todo entendimiento,
todo esencia y fuente de todos los bienes» (Adv. haer. iv 11, 2).
SAN JUAN DAMASCENO enseña: «La esencia divina es perfecta, y nada le falta de bondad, de sabiduría y de poder;
no tiene principio ni fin, es eterna, ilimitada; en una palabra, es absolutamente perfecta» (De fide orth. 1 5). Cf.
SEUDO DlONISIO, De div. nominibus 13, 1.
Especulativamente, Santo Tomás demuestra la absoluta perfección de Dios por el hecho de que Él,
en cuanto causa primera de todas las cosas creadas, contiene en sí virtualmente todas las perfecciones de las criaturas,
y, en cuanto es el ser mismo subsistente, encierra en sí todo ser y, por tanto, toda perfección; cf. S.th. 1 4, 2.
Para saber cómo se contienen en Dios las perfecciones de las criaturas, hay que atenerse al siguiente principio:
Las perfecciones puras se contienen en Dios formal y eminentemente, las mixtas virtual y eminentemente.
Las perfecciones puras son aquellas que no suponen ninguna imperfección o limitación en el ser que las posee,
como la omnipotencia, la omnisciencia, la omnipresencia, la inmutabilidad, la eternidad, la simplicidad,
la independencia y la santidad.
Estas perfecciones se encuentran en Dios de manera formal y eminente, es decir, en su esencia misma y en su grado máximo.
Las perfecciones mixtas son aquellas que implican alguna limitación o imperfección en el ser que las posee,
como la bondad, la sabiduría, la justicia, la misericordia y la verdad. Estas perfecciones se contienen en Dios
de manera virtual y eminente, ya que Dios posee la capacidad de manifestar estas cualidades en su máxima expresión,
aunque no las exhiba de manera concreta como lo hacen las criaturas finitas.
Aquí concluye la exposición sobre la perfección absoluta de Dios, resaltando que en Él no falta ninguna grandeza ni perfección.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 25-11-2025
Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la
Santísima Virgen María