Resumen teológico profundo, claro y fiel de Ecclesiam Suam (1964), la primera encíclica de Pablo VI, programática de su pontificado y del Concilio Vaticano II. (clic) vatican.va.
Sobre los caminos de la Iglesia: Conciencia, Renovación y Diálogo
Publicada durante el Concilio Vaticano II, esta encíclica traza las líneas maestras del pontificado de Pablo VI. Su objetivo es mostrar cómo la Iglesia debe cumplir su misión en el mundo contemporáneo. El Papa propone tres caminos fundamentales:
La Iglesia necesita reflexionar sobre su propia naturaleza para ser fiel al designio de Cristo:
Para ser luz del mundo, la Iglesia debe purificarse:
Es la parte más novedosa y extensa. La Iglesia debe entrar en diálogo con el mundo, siguiendo el ejemplo de Dios que dialogó con la humanidad (Historia de la Salvación):
Pablo VI describe el diálogo en círculos concéntricos, desde el más lejano al más cercano:
Incluye a quienes no creen en Dios (ateísmo). Aunque la Iglesia rechaza el ateísmo (especialmente el comunismo) por sus errores, no rechaza a las personas y busca las causas de su increencia.
Incluye a las religiones no cristianas (judaísmo, islam, etc.). Se busca lo que tenemos en común: la adoración al Dios único y los valores morales.
Los "hermanos separados". El Papa expresa su dolor por la división y su firme voluntad de trabajar por la unidad en la verdad y la caridad.
Entre pastores y fieles. Debe basarse en la obediencia filial y el amor mutuo, evitando críticas corrosivas que dañan la comunión.
La Iglesia, para cumplir su misión salvífica, debe profundizar en su propia conciencia, renovarse en santidad y establecer un diálogo de salvación con toda la humanidad, ofreciendo la verdad de Cristo con amor, claridad y respeto.