Gaudium Et Spes

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Gaudium et Spes cap. 1

Capítulo 1: La Dignidad de la Persona Humana (nn. 12-22), (clic) Vatican.va.


Resumen teológico del Capítulo I (12-22)

12. El hombre, imagen de Dios

Creyentes y no creyentes coinciden en que la tierra y sus bienes se ordenan al hombre. Pero, ¿qué es el hombre? La Escritura enseña que fue creado a imagen de Dios, capaz de conocer y amar a su Creador, y constituido señor de la creación. Además, el hombre es un ser social por naturaleza; Dios los creó "hombre y mujer", y sin relaciones con los demás no puede vivir ni desplegar sus cualidades.


13. El pecado

Aunque creado en santidad, el hombre abusó de su libertad levantándose contra Dios y buscando su fin fuera de Él. Esto provocó una división íntima en el hombre: una lucha dramática entre el bien y el mal. El hombre se siente incapaz de vencer por sí mismo, pero el Señor vino a liberarlo y renovarlo interiormente.


14. Constitución del hombre

El hombre es uno en cuerpo y alma. Por su condición corporal, resume en sí los elementos del mundo material, que por él alaban al Creador. No debe despreciar su cuerpo, sino honrarlo. Pero no se equivoca al reconocerse superior a lo corporal por su interioridad espiritual, donde Dios le aguarda.


15. Dignidad de la inteligencia, verdad y sabiduría

La inteligencia humana participa de la luz de la mente divina. El hombre busca la verdad y, mediante la sabiduría, es atraído hacia lo verdadero y lo bueno, humanizando los descubrimientos técnicos y elevando su espíritu hacia Dios.


16. Dignidad de la conciencia moral

La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, donde resuena la voz de Dios. Es una ley que el hombre no se dicta a sí mismo, sino a la que debe obedecer: amar el bien y evitar el mal. La fidelidad a la conciencia une a los cristianos con los demás hombres en la búsqueda de la verdad.


17. Grandeza de la libertad

La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina. Dios quiso dejar al hombre en manos de su propia decisión para que busque a su Creador espontáneamente. La libertad no es licencia, sino que se ordena al bien y requiere la gracia para actualizarse plenamente frente a las pasiones.


18. El misterio de la muerte

El enigma de la condición humana alcanza su cumbre en la muerte. El hombre se rebela contra la extinción total porque lleva en sí una semilla de eternidad. La fe cristiana enseña que la muerte corporal será vencida por Cristo, quien restituye al hombre la vida perdida por el pecado.


19. Formas y raíces del ateísmo

El ateísmo es uno de los fenómenos más graves de la época. Puede surgir de la negación expresa de Dios, del humanismo falaz que exalta al hombre hasta excluir a Dios, o de la protesta contra el mal. A menudo, los creyentes tienen parte de responsabilidad al velar, más que revelar, el rostro de Dios con sus defectos.


20. El ateísmo sistemático

El ateísmo moderno a menudo se presenta como una exigencia de la liberación humana, considerando la religión como un obstáculo para la emancipación económica y social, al orientar la esperanza hacia una vida futura ilusoria.


21. Actitud de la Iglesia ante el ateísmo

La Iglesia rechaza el ateísmo, pero busca el diálogo. Afirma que el reconocimiento de Dios no se opone a la dignidad humana, sino que la fundamenta. El remedio contra el ateísmo es la exposición adecuada de la doctrina y, sobre todo, el testimonio íntegro de vida de los creyentes.


22. Cristo, el Hombre nuevo

El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Cristo, el nuevo Adán, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación. Al encarnarse, el Hijo de Dios se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Él es el hombre perfecto que restaura la semejanza divina.



Gaudium Et Spes - Decreto Vaticano II