Gaudium Et Spes

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Gaudium et Spes cap. 4

Capítulo 4: Misión de la Iglesia en el Mundo Contemporáneo (nn. 40-45), (clic) Vatican.va.


Resumen teológico del Capítulo IV (40-45)

40. Relación mutua entre la Iglesia y el mundo

La Iglesia camina junto con toda la humanidad y experimenta la misma suerte terrena del mundo; no se confunde con la sociedad civil, sino que es como el fermento y el alma de la sociedad humana, destinada a ser renovada en Cristo y transformada en familia de Dios.


41. Ayuda que la Iglesia presta a cada hombre

El hombre contemporáneo está en proceso de formularse las preguntas más fundamentales sobre su existencia. Solo Dios, a quien la Iglesia sirve, responde plenamente a estos interrogantes. Al revelar el misterio de Dios, la Iglesia descubre al hombre su propia verdad, dignidad y vocación suprema.


42. Ayuda que la Iglesia presta a la sociedad

La misión de la Iglesia es religiosa, no política, económica o social. Sin embargo, de esta misión religiosa derivan luces y fuerzas que pueden servir para establecer y consolidar la comunidad humana según la ley divina. La Iglesia, por su universalidad, no está ligada a ninguna forma particular de cultura humana o sistema político.


43. Ayuda que la Iglesia presta a la actividad humana

Los cristianos no deben descuidar sus tareas temporales; el divorcio entre la fe que profesan y la vida diaria es uno de los más graves errores de nuestra época. Corresponde a los laicos, guiados por la conciencia cristiana, inscribir la ley divina en la vida de la ciudad terrena.


44. Ayuda que la Iglesia recibe del mundo moderno

La Iglesia reconoce cuánto se ha enriquecido con la historia y el desarrollo del género humano. Aprovecha la experiencia de los siglos, las ciencias y las culturas para comprender mejor la verdad revelada y expresarla más adecuadamente. Incluso la oposición de sus adversarios le sirve para purificar su propia vida.


45. Cristo, Alfa y Omega

Todo lo que la Iglesia da y recibe tiene un solo fin: que venga el Reino de Dios y se establezca la salvación de todo el género humano. El Señor es el fin de la historia humana, el punto focal de los deseos de la historia y de la civilización, el centro del género humano, el gozo de todos los corazones y la plenitud de sus aspiraciones.



Gaudium Et Spes - Decreto Vaticano II