Capítulo I de Lumen Gentium (nn. 1-8), directamente de el contenido del texto conciliar Vatican.va.
El capítulo inicia afirmando que Cristo es la luz de los pueblos,
y que la Iglesia existe para reflejar esa luz.
Teológicamente, la Iglesia es presentada como sacramento, es
decir, signo e instrumento de la unión del ser humano con Dios
y de la unidad de todo el género humano.
La eclesiología conciliar parte de una visión cristocéntrica y
sacramental.
La Iglesia no es un accidente histórico:
La Iglesia es, por tanto, una realidad escatológica, que abarca toda la historia de la salvación.
El Hijo, enviado por el Padre, inaugura el Reino de Dios y
realiza la redención.
La Iglesia es el Reino presente en misterio, que crece
visiblemente en el mundo.
Su origen sacramental se expresa en la sangre y agua del costado de
Cristo, y su unidad se realiza en la Eucaristía, donde
los fieles forman un solo cuerpo.
Pentecostés marca la manifestación plena de la Iglesia.
El Espíritu:
La Iglesia es presentada como pueblo reunido por la Trinidad.
Jesús predica el Reino y lo hace presente en su palabra, obras y persona.
Tras su Pascua, la Iglesia recibe la misión de anunciar e instaurar el
Reino en todos los pueblos.
Es germen y principio del Reino definitivo, que espera con
esperanza escatológica.
El Concilio retoma imágenes tradicionales para expresar el misterio eclesial:
Estas imágenes subrayan la dimensión orgánica, relacional y dinámica de la Iglesia.
La Iglesia es Cuerpo Místico, donde Cristo es la Cabeza y
los fieles los miembros.
Por el Bautismo y la Eucaristía, los creyentes:
El Espíritu Santo actúa como alma del Cuerpo, unificando y vivificando.
La Iglesia es una realidad compleja, con dimensión visible
(institución, jerarquía) y dimensión espiritual (Cuerpo de Cristo).
El Concilio la compara con el misterio del Verbo encarnado:
Afirma que la única Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia católica,
aunque reconoce elementos de santidad y verdad fuera de sus límites visibles.
La Iglesia sigue el camino de Cristo: pobreza, persecución, humildad,
y permanece siempre necesitada de purificación.
Los números 1-8 presentan una visión de la Iglesia como:
Es una Eclesiología profundamente bíblica, cristocéntrica, pneumatológica y sacramental, que marca el tono de toda la constitución.