Este pasaje, situado inmediatamente después del encuentro con la mujer cananea, profundiza en la identidad de Jesús como fuente de vida para todos y en la manifestación del Reino que restaura la creación entera.
La montaña, en la Biblia, es espacio de encuentro con Dios. Que Jesús se siente allí indica que en Él se da una nueva revelación divina. No es solo un taumaturgo: es el Mesías que, desde la altura simbólica de la montaña, comunica la vida de Dios al pueblo.
Cojean, ciegos, mudos, lisiados… Mateo presenta una lista que representa la totalidad de la fragilidad humana. La multitud reconoce en Jesús la única esperanza capaz de restaurar lo que está roto. La escena es una imagen de la humanidad que se acerca al Mesías cargando sus heridas.
El texto subraya que Jesús “los sanó” sin condiciones ni límites. No pregunta por méritos, pureza o pertenencia. Su misericordia es universal y gratuita. La curación masiva anticipa la abundancia del Reino, donde la vida se derrama sobre todos.
Los mudos hablan, los lisiados quedan sanos, los cojos caminan, los ciegos ven. Esta enumeración evoca las profecías de Isaías sobre los tiempos mesiánicos. Mateo quiere mostrar que en Jesús esas promesas se cumplen: el Reino ya está irrumpiendo y transforma la realidad desde dentro.
La multitud glorifica “al Dios de Israel”. Este detalle es teológicamente significativo: muchos de los presentes probablemente son gentiles (el contexto geográfico lo sugiere). La alabanza al Dios de Israel por parte de pueblos extranjeros anticipa la universalidad de la salvación. Jesús es el puente que abre a todos el acceso al Dios verdadero.
El pasaje revela que la compasión de Jesús no es episódica, sino constitutiva de su misión. Él no solo cura enfermedades: restaura la dignidad, reintegra en la comunidad y manifiesta la cercanía de Dios. Su acción es sacramento vivo del amor del Padre.
En resumen, el milagro de la curación de muchos enfermos en Mateo 15,29‑31 es una profunda lección sobre la identidad de Jesús como fuente de vida, la manifestación del Reino y la universalidad de la salvación.