Amor del Espíritu
Consolador, abogado, guia, maestro.
El consoladorÍndice temático: resúmenes morales, teológicos y anagógicos sobre el Paráclito, con acceso rápido a cada atributo.
Consolador, abogado, guia, maestro.
El consoladorFuente de toda santidad, vida de gracia y renovación interior.
Abrir temaDiscernimiento y guía en la vida espiritual.
Espíritu de la SabiduríaDiscernimiento y guía en la vida espiritual.
Espíritu de EntendimientoLuz para discernir y elegir el bien en la voluntad de Dios.
Espíritu de ConsejoFirmeza para perseverar en el bien en medio de la prueba.
Espíritu de FortalezaLuz para ordenar las criaturas al fin último en Dios.
Espíritu de CienciaAmor filial a Dios y misericordia fraterna en la vida cristiana.
Espíritu de PiedadReverencia filial que aparta del pecado y abre a la adoración.
Espíritu de Temor de DiosAmor teologal que ordena toda la vida al bien de Dios y del prójimo.
Fruto de CaridadAlegría espiritual que nace de la presencia de Cristo en el alma.
Fruto de GozoArmonía interior y comunión reconciliada en la verdad y la caridad.
Fruto de PazPerseverancia en el bien ante la prueba, sin violencia ni desánimo.
Fruto de PacienciaConstancia prolongada que no se cansa de esperar y amar.
Fruto de LonganimidadInclinación firme a hacer el bien con rectitud y generosidad.
Fruto de BondadTrato misericordioso y delicado que comunica verdad con ternura.
Fruto de BenignidadFuerza humilde que modera la ira y construye reconciliación.
Fruto de MansedumbrePerseverancia leal en la fe, la vocación y el amor cotidiano.
Fruto de FidelidadSobriedad y sencillez que ordenan conducta, lenguaje y presencia.
Fruto de ModestiaDominio de sí para vivir con libertad interior y recto amor.
Fruto de ContinenciaIntegración del amor y la sexualidad según la vocación cristiana.
Fruto de CastidadEl gran santificador, fuente de toda santidad y perfección.
Abrir temaEspíritu Santo, Paráclito divino, fuente de toda santidad y guía infalible en el camino de la fe, te suplico que me concedas el don de entendimiento. Ilumina mi mente para que pueda comprender con claridad las verdades reveladas por Dios, y fortalece mi corazón para vivir conforme a ellas. Que tu luz me guíe en cada decisión, y que tu amor me inspire a amar a Dios sobre todas las cosas y a mi prójimo como a mí mismo. Amén.