En la tradición cristiana, las virtudes no son solo "buenas costumbres", sino
disposiciones habituales y firmes para hacer el bien.1 Estas se dividen
principalmente en dos grandes grupos: las que nos conectan con Dios y las que
nos ayudan a vivir con los demás.2
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1. Las Virtudes Teologales
Se llaman así porque tienen a Dios como origen, motivo y objeto.3 Según la
Biblia (1 Corintios 13:13), son las más fundamentales:
* Fe: Es la virtud por la cual creemos en Dios y en todo lo que Él ha revelado.4
No es solo creer que Dios existe, sino confiar plenamente en Su palabra.5
* Esperanza: Es el deseo y la espera confiada de la vida eterna y del Reino de
los Cielos, apoyándonos en el auxilio del Espíritu Santo y no solo en nuestras
fuerzas.6
* Caridad (Amor): Considerada la más grande de todas.7 Es amar a Dios sobre
todas las cosas por ser Él quien es, y al prójimo como a nosotros mismos por
amor a Dios.8
2. Las Virtudes Cardinales (o Morales)
Se llaman "cardinales" (del latín cardo, que significa "bisagra") porque sobre
ellas gira toda la vida moral.9 Se adquieren mediante el esfuerzo humano y la
repetición de actos buenos:10
* Prudencia: La capacidad de discernir en cada circunstancia nuestro verdadero
bien y elegir los medios adecuados para realizarlo.11 Es la "guía" de las demás
virtudes.12
* Justicia: La voluntad constante y firme de dar a Dios y al prójimo lo que les
es debido.13
* Fortaleza: Asegura la firmeza en las dificultades y la constancia en la
búsqueda del bien.14 Da valor para resistir las tentaciones y superar los
obstáculos.15
* Templanza: Modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el
uso de los bienes creados.16 Es el dominio de la voluntad sobre los instintos.17
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3. Otras virtudes esenciales en el camino cristiano
Además de las anteriores, el Evangelio destaca actitudes específicas que Jesús
practicó y enseñó:18
Virtud En qué consiste
Humildad Reconocer nuestra pequeñez ante Dios. Es el antídoto contra la
soberbia.
Paciencia Soportar las contrariedades con paz, confiando en los tiempos de Dios.
Mansedumbre Responder con suavidad y control frente a la agresividad o la ira.
Misericordia Tener un corazón sensible ante el sufrimiento ajeno y estar
dispuesto a perdonar.
Nota: En el cristianismo, estas virtudes se ven potenciadas por los Dones del
Espíritu Santo (sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y
temor de Dios), que son "ayudas divinas" para vivir la fe con mayor facilidad.19