Los Sacramentos
La Confirmación
home§ 6. EL SUJETO DE LA CONFIRMACIÓN
La confirmación puede ser recibida válidamente por todo bautizado que no haya
sido ya confirmado (sent. cierta).
También los párvulos pueden recibir válidamente la confirmación, como se prueba
por la costumbre de bautizar a los niños pequeñitos, costumbre que existió en
Occidente hasta el siglo xiii y que' todavía perdura en Oriente. Ahora bien,
considerando el fin de este sacramento, que es convertir al bautizado en paladín
esforzado de Cristo, es más conveniente administrarlo cuando el niño llega al
uso de razón, es decir, hacia los siete años de edad; y así lo prescribe como
norma el Código vigente (CIC 788). No obstante, caben excepciones, sobre todo
cuando hay peligro de muerte. A los párvulos que están en peligro se les puede y
se les debe administrar el sacramento de la confirmación, porque a un estado de
gracia más elevado corresponde también un estado más elevado de gloria; S.th.
iii 72, 8 ad 4.
La reiteración de la confirmación es inválida y gravemente culpable.
La imposición de manos ordenada por el papa Esteban I (Dz 46) como ceremonia
fundada en la tradición para recibir en el seno de la Iglesia a los que se
convertían de la herejía no debe ser considerada, contra la opinión de SAN
CIPRIANO (Ep. 74, 5), como repetición de la confirmación, sino como ceremonia de
reconciliación, y así lo sugiere la adición de las palabras «in poenitentiam». A
esta ceremonia de reconciliación se le atribuía, desde luego, el efecto de
comunicar el Espíritu Santo, pero ello se debía a la creencia existente en la
antigüedad de que los sacramentos administrados en el seno de la herejía, a
pesar de ser válidos, no conferían el Espíritu Santo; creíase que éste
únicamente se recibía cuando los convertidos abjuraban de sus errores y eran
admitidos en el seno de la Iglesia católica (cf. SAN AGUSTÍN, De bapt. rII 16,
21; III 17, 22). Con la imposición de manos iba unida una oración invocando el
Espíritu Santo, de suerte que todo este rito de reconciliación guardaba gran
semejanza con la confirmación.
Para recibir dignamente la confirmación se requiere el estado de gracia. Corno
preparación remota es necesario instruir a los confirmandos en las verdades de
la fe; cf. Cat. Rom. II 3, 17s.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 8-12-2025 Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima Virgen María