§ 17. NECESIDAD DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Para lograr la salvación, tienen necesidad del sacramento de la penitencia todos
los que hubieren caído en pecado mortal después de recibido el bautismo (de fe).
El concilio de Trento parangona la necesidad del sacramento de la penitencia con
la del sacramento del bautismo; Dz 895. Lo mismo que el sacramento del bautismo,
el de la penitencia es también necesario con necesidad de precepto y de medio.
La necesidad de precepto se deriva del hecho de la institución divina, y la
necesidad de medio, de la finalidad que tiene este sacramento, que es
reconciliar con Dias a los cristianos que han caído en pecado mortal. En caso de
necesidad se puede sustituir la recepción actual del sacramento por el deseo de
la misma (votum sacramenti).
La mente de los padres acerca de la necesidad del sacramento de la penitencia
aparece bien clara en los frecuentes parangones que establecen entre este
sacramento y el del bautismo, y en los epítetos que le aplican, tales como
«bautismo penoso» (SAN JUAN DAMASCENO, De fide orth. Iv 9), «bautismo de
penitencia» (SAN FILASTRO, De haer. 89), «bautismo de lágrimas» (SAN GREGORIO
NACIANCENO, Or. 39, 17), «bautismo por penitencia y lágrimas» (SAN JUAN
DAMASCENO, l.c.) o «segunda tabla de salvación después del naufragio» («secunda
post naufragium tabula»; SAN JERÓNIMO, Ep. 130, 9).
El precepto divino implícito en la institución ha sido concretado por la Iglesia
en el concilio IV de Letrán (1215) y en el de Trento dando una ley universal que
obliga a todos los fieles a confesarse por lo menos una vez al año. La
obligación comienza con la edad del discernimiento, esto es, con el uso de
razón, que suele aparecer hacia los siete años de edad; Dz 437, 918, 2137; CIC
906. Quien no haya cometido pecado mortal no está sometido a esta ley, según la
opinión más probable. La razón es que los pecados veniales no son objeto
obligatorio de confesión.>
Ave María Purísima
Cristiano Católico 8-12-2025
Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima
Concepción de laSantísima Virgen María