Capítulo primero
EL SIGNO EXTERIOR DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
1. LA CONTRICIÓN
§ 9. LA CONTRICIÓN EN GENERAL
1. Concepto y necesidad
El concilio de Trento definió la contrición («contritio, compunctio») como
«dolor del alma y aborrecimiento del pecado cometido, juntamente con el
propósito de no volver a pecar»; «animi dolor ac detestatio de peccato
commisso, cum proposito non peccandi de cetero»; Dz 897. Según esto, el acto de
contrición consta de tres actos volitivos que confluyen en una unidad: dolor
del alma, aborrecimiento, propósito. No es necesario, ni será siempre posible,
que el dolor de la contrición — que es un acto Libre de la voluntad — se
manifieste con sentimientos sensibles de dolor. El propósito de no volver a
pecar se incluye virtualmente en la verdadera contrición por los pecados
cometidos.
La contrición, como se deduce de la esencia de la justificación, es el elemento
primero y más necesario del sacramento de la penitencia y fue en todos los
tiempos condición indispensable para conseguir el perdón de los pecados; Dz
897. Después de instituido el sacramento de la penitencia, el arrepentimiento
debe contener el propósito de confesarse y dar satisfacción. Como la contrición
es parte esencial del signo sacramental, debe concebirse formalmente siempre que
se reciba el sacramento de la penitencia («contritio formalis»).
2. Propiedades
La contrición saludable («contritio salutaris») ha de ser interna, sobrenatural,
universal y máxima en cuanto a la valoración.
a) contrición es interna cuando es acto del entendimiento y la voluntad. Ioel 2,
13: «Rasgad vuestros corazones, no vuestras vestiduras.» Pero, por ser parte del
signo sacramental, ha de manifestarse también al exterior (acusación de los
propios pecados).
b) Es sobrenatural cuando se verifica bajo el influjo de la gracia actual y se
concibe el pecado como una ofensa a Dios, nuestro fin último sobrenatural. El
arrepentimiento puramente natural no tiene valor saludable; Dz 813, 1207.
c) Es universal cuando se extiende a todos los pecados graves cometidos. No es
posible que un pecado mortal se perdone desligado de todos los demás.
d) Es máxima en cuanto a la valoración («appretiative summa») cuando el pecador
aborrece el pecado como el mayor mal y está dispuesto a sufrir cualquier mal
antes que ofender de nuevo a Dios con culpa grave. Sin embargo, no es necesario
que la contrición sea también, en cuanto al sentimiento, grande sobre todas las
cosas («intensive summa contritio»).
3. División
La contrición se divide en perfecta («contritio caritate perfecta», o
simplemente contrición en sentido estricto), e imperfecta (llamada también
atrición).
SANTO TOMÁS distingue dos clases de contrición, conforme a la relación que
guardan con la gracia santificante: La contrición — según este santo doctor — es
el arrepentimiento del justo («poenitentia formata, sc. caritate»), y la
atrición es el arrepentimiento del que todavía no está justificado («poenitentia
informis, caritate non formata»); cf. De verit. 28, 8 ad 3.
Desde el concilio de Trento distinguimos dos clases de contrición, tomando como
norma su motivo: La contrición perfecta está motivada por la caridad perfecta
para con Dios; la atrición procede de la caridad imperfecta para con Dios o de
otros motivos sobrenaturales que se reducen en último término a dicha caridad
imperfecta (tales motivos son, v.g., la esperanza de la eterna recompensa o el
temor del castigo eterno). De esta diversidad de motivos se deduce que las dos
clases de arrepentimiento difieren no sólo gradual, sino también
específicamente.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 8-12-2025
Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima
Concepción de laSantísima Virgen María