§ 3. Los EFECTOS DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS
El Decretum pro Armeniis atribuye a la santa unción el efecto de sanar el alma
y, en ocasiones, el cuerpo : «Effectus vera est mentir sanatio et, in quantum
autem expedit, ipsius etiam corporis» ; Dz 700. El concilio de Trento enumera
los siguientes efectos : conferir la gracia, perdonar los pecados, quitar las
reliquias del pecado, aliviar y confortar al enfermo y, en las debidas
circunstancias, restaurar la salud del cuerpo ; Dz 927, 909. Con el Decretum pro
Armeniis podemos distinguir dos efectos de este sacramento:
1. Curación del alma
La santa unción confiere al enfermo la gracia santificante para aliviarle y
confortarle (de fe).
Como sacramento de vivos, opera el aumento de gracia santificante. Conforme al
fin del sacramento, 'la gracia conferida está destinada y tiene virtud para
sanar, aliviar y confortar el alma del enfermo, despertando en él la confianza
en la divina misericordia y dándole valor para soportar las molestias de la
enfermedad y la agonía de la muerte y resistir las tentaciones del enemigo malo.
De esta manera se vence la debilidad moral que queda en el enfermo como secuela
del pecado (reliquiae peccati); Dz 909; cf. Suppl. 30, 1. Con la gracia
santificante se concede al mismo tiempo el derecho a todas aquellas gracias
actuales que necesita el enfermo en las horas difíciles para el cuerpo y el
espíritu que le proporcionan la enfermedad grave y la agonía.
La unción de los enfermos opera la remisión de los pecados mortales y veniales
todavía existentes (de fe).
Como la santa unción es sacramento de vivos, presupone en general la remisión de
los pecados mortales. Ahora bien, cuando una persona que está en pecado mortal
se halla gravemente enferma y no puede recibir el sacramento de la penitencia o
piensa equivocadamente que está libre de pecado mortal, entonces la unción de
los enfermos borra per accidens — mas en virtud de la institución de Cristo —
tales pecados mortales. Es condición necesaria para que se efectúe el perdón de
los pecados que el pecador los haya aborrecido internamente por medio de una
contricción imperfecta que perdure habitualmente. La unción de los enfermos
perdona también penas temporales debidas por los pecados, y eso según el grado
de la disposición subjetiva.
Muchos teólogos escolásticos, especialmente los escotistas, consideran que el
fin principal de la santa unción es la remisión de los pecados veniales. Seeeo
TomÁs rechaza esta opinión porque le parece infundado admitir un sacramento
especial para la remisión de los pecados veniales junto al sacramento de la
penitencia (Suppl. 30, 1).
El sacramento recibido válida pero indignamente revive después de remover el
impedimento de la gracia. Así piensan la generalidad de los. teólogos.
2. Curación del cuerpo
La santa unción produce a veces el restablecimiento de la salud corporal si ello
conviene a la salud del alma (de fe; Dz 909).
Este efecto no se produce directamente por vía milagrosa, sino indirectarnente
por la influencia interna que existe entre el alma y el cuerpo, haciendo que el
alivio y confortación del alma opere la curación del cuerpo. Este efecto
presupone la posibilidad natural de curación ; Suppl. 30, 2.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 8-12-2025
Año de la Fe
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