§ 11. EL HIJO PROCEDE DEL PADRE POR VÍA DE GENERACIÓN
La segunda persona divina procede de la primera por generación y guarda con ella
la relación de Hijo a Padre (de fe).
El símbolo Quicumque confiesa : «Filius a Patre solo est, non factus, nec
creatus, sed genitus» (Dz 39) ; cf. el símbolo niceno (Dz 54).
Según testimonio de la Sagrada Escritura, la primera persona y la segunda
guardan entre sí, respectivamente, relación de verdadera y estricta paternidad y
filiación. El nombre característico que la Biblia aplica a la primera persona es
el de Padre, y el que aplica a la segunda es el de Hijo. La Sagrada Escritura
precisa más designando al Padre como «propio padre» (Ioh 5, 18) y al Hijo como
«propio hijo» (uUó m.og; Rom 8, 32), como «Hijo unigénito» (1, 14 y 18; 3, 16 y
18; 1 Ioh 4, 9), como «Hijo amado» (Mt 3, 17; 17, 5), como «Hijo verdadero»
(verus Filius; 1 Ioh 5, 20, Vulg.). No hay duda, por tanto, de que el Hijo se
distingue de los hijos adoptivos de Dios (Rom 8, 29). Una filiación propia y
verdadera solamente se logra por medio de la generación física. De la generación
eterna del Hijo por el Padre se habla directamente en Ps 2, 7 y en Hebr 1, 5O
«Tú eres mi Hijo. Hoy te he engendrado» ; cf. Ps 109, 3 según el texto de la
Vulgata : «Ex utero ante luciferum genui te» (según la nueva versión latina del
Instituto Bíblico: «ante luciferum, tanquam rorem, genui te»). Los santos padres
y los concilios del siglo IV fundan la homousía del Hijo con el Padre en la
eterna generación.
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
✝️ 🌍 💔 🌱 🌹