§ 19. LA PERICÓRESIS TRINITARIA
Por pericóresis trinitaria (circumincessio, y más tarde circuminsessio) se
entiende la mutua compenetración e inhabitación de las tres divinas Personas
entre sí.
Las tres divinas Personas in-existen entre sí o están la una en las otras (de
fe).
EI concilio de Florencia, en el Decretum pro lacobitis, enseñaba con SAN
FULGENCIO (De fide ad Petrum 1, 4) : «Propter hanc unitatem Pater est totus en
Filio, totus en Spiritu Sancto; Filius totus est en Patre, totus en Spiritu
Sancto; Spiritus Sanctus totus est en Patre, totus en Filio»; Dz 704. Cristo da
testimonio de que el Padre está en El y El en el Padre; Ioh 10, 30 : «El Padre
y yo somos una misma cosa»; 10, 38: «Creed a mis obras para que sepáis y
conozcáis que el Padre está en mí y yo en el Padre»; cf. Ioh 14, 9 s.s ; 17,
21. La in-existencia del, Espíritu Santo en el Padre y en el Hijo se halla
indicada en 1 Cor 2, 10 s.
San Gregorio Nacianceno fue el primero que aplicó el nombre de perijorein a la
relación entre las dos naturalezas de Cristo (pericóresis cristológica). SAN
JUAN DAMASCENO (De fide orth. i 8; i 14; iu 5) la emplea como término técnico
para designar tanto la compenetración de las dos naturalezas en Cristo como la
compenetración entre sí de las tres divinas Personas. Al ser traducida la obra
del Damasceno por Burgundio de Pisa (hacia 1150), la expresión pasó a la
teología occidental bajo la versión latina de circumincessio. De ella se pasó
más tarde a la palabra circuminsessio. La primera forma hace resaltar más bien
la idea de la compenetración activa; la segunda, la del estar o in-existir
pasivo (inesse). La primera responde más al punto de vista griego, la segunda al
latino.
En la concepción trinitaria de los griegos, la pericóresis desempeña un papel
más amplio que entre la de los latinos. La griega toma como punto de partida al
Padre, y enseña que la vida divina fluye del Padre al Hijo, y por medio del Hijo
al Espíritu Santo. Acentuando la compenetración mutua de las tres divinas
Personas, salva la unicidad de la sustancia divina. La concepción latina parte
de la unidad de la sustancia divina y explica cómo ésta, por las procesiones
divinas inmanentes, se despliega en trinidad de personas. Aparece, por tanto, en
primer término la idea de la consustancialidad.
La razón más honda de la pericóresis trinitaria es la unidad numérica de la
sustancia de las tres personas; cf. S.th. 1 42, 5.
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
✝️ 🌍 💔 🌱 🌹