El Contexto Histórico
A mediados del siglo XVIII, el sinuoso cañón labrado por el río Guáitara, en el suroeste de la actual Colombia, era un paraje temido por los viajeros debido a sus abruptos desfiladeros y tupida vegetación. En la humilde población de Potosí, vecina a Ipiales, habitaba María Mueses de Quiñones, una mujer indígena que frecuentaba ese escarpado camino para realizar sus labores cotidianas acompañada de su pequeña hija Rosa, quien era sordomuda de nacimiento.
La Primera Aparición
En septiembre de 1754, al ser sorprendidas por una imprevista y fuerte tempestad cerca de una gran cueva formada por losas de piedra laja, María y Rosa buscaron refugio en el lugar. Mientras descansaban, la niña dirigió la mirada hacia las rocas iluminadas por los relámpagos y, pronunciando sus primeras palabras de forma milagrosa, exclamó señalando la pared de la cueva la presencia de una hermosa figura luminosa.
Los Mensajes y Peticiones
Aunque inicialmente la madre no logró divisar la imagen debido al temor, días más tarde la niña desapareció de su casa y fue hallada en la cueva jugando alegremente junto a un Niño Jesús que había descendido de los brazos de su Madre. La escena conmovió profundamente a la comunidad local, que al acudir al sitio descubrió grabada en la piedra misma la imagen de la Virgen del Rosario, custodiada por San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán.
Los Milagros o Signos
El signo más célebre ocurrió cuando la pequeña Rosa falleció a causa de una grave enfermedad. Desesperada, María llevó el cuerpo sin vida de su hija a los pies de la imagen en la roca para implorar su intercesión, obteniendo de inmediato la resurrección de la niña. Asimismo, análisis geológicos posteriores han confirmado que los pigmentos de la sagrada imagen no corresponden a pintura superficial, sino que la policromía penetra varios centímetros en el interior de la roca laja.
Aprobación y Devoción Actual
Las autoridades eclesiásticas inspeccionaron el sitio y autorizaron el culto oficial tras verificar la veracidad de las curaciones e intervenciones milagrosas. Con el tiempo, la modesta cabaña inicial de madera dio paso a una monumental Basílica de estilo neogótico construida sobre el abismo del cañón entre 1916 y 1949. Hoy en día, el Santuario de Las Lajas es considerado una joya arquitectónica de Colombia y un vibrante centro de peregrinación internacional.