Nuestra Señora de la Peña de Francia

"Simón, vela y no duermas... en la Peña de Francia me hallarás"

Detalles de la Aparición

Fecha: 19 de mayo de 1434
Lugar: Peña de Francia, Salamanca (España)
Vidente(s): Simón Vela (Simón Rolland)
Estatus Eclesial: Aprobada e integrada en la tradición eclesial

El Contexto Histórico

A comienzos del siglo XV, la península ibérica avanzaba en la época medieval en medio de constantes peregrinaciones y la búsqueda de reliquias sagradas. Simón Rolland, un ferviente devoto francés nacido en una familia acomodada, decidió renunciar a sus bienes materiales para dedicar su vida a la oración y a las peregrinaciones, adoptando más tarde el nombre de Simón Vela por la insistencia del llamado divino.

La Primera Aparición

Durante cinco años, Simón escuchó en sueños una voz celestial que le instaba a no desfallecer en su búsqueda espiritual. La revelación le encomendaba encontrar una imagen de la Santísima Virgen oculta en un lugar montañoso conocido como la "Peña de Francia". Tras años de búsqueda e incansable peregrinaje por tierras francesas y españolas, sus pasos lo llevaron a la provincia de Salamanca, donde reconoció el imponente risco del monte del mismo nombre.

"Simón, vela y no duermas. Ten buen ánimo y no desmayes, que tus trabajos se convertirán en gozo; en la Peña de Francia me hallarás y allí me darás culto."

Los Mensajes y Peticiones

La Virgen María se le manifestó en lo alto del risco rodeada de una resplandeciente luz celestial. Le encomendó cavar en la cima de la montaña para desenterrar una valiosa talla de madera tallada que había sido escondida siglos atrás para protegerla de las invasiones. Además, la Madre de Dios solicitó que se erigiera un santuario en aquel agreste paraje para la oración, el auxilio de los caminantes y la veneración de los fieles.

Los Milagros o Signos

El 19 de mayo de 1434, acompañado por vecinos de las poblaciones cercanas de San Martín del Castañar y El Cabaco, Simón logró desenterrar la milagrosa imagen. En ese mismo instante se registraron varias curaciones extraordinarias entre los asistentes, sanando a enfermos y lisiados que habían acudido al lugar. Estos hechos prodigiosos sirvieron como testimonio e impulso para propagar rápidamente la devoción por toda la región y, posteriormente, por América y Filipinas.

Aprobación y Devoción Actual

La Iglesia acogió favorablemente el hallazgo y la construcción del templo inicial, confiando más adelante el cuidado del santuario a la Orden de Predicadores (Dominicos). En la actualidad, el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, situado a más de 1.700 metros de altitud, es un importante centro de peregrinación mariana y un destacado mirador natural que acoge a miles de devotos y visitantes cada año.