Catequesis Católica

Los Diez Mandamientos

Índice General

Los Diez Mandamientos - El Decálogo

Referencia oficial: Catecismo de la Iglesia Católica (Tercera Parte, Segunda Sección)



I. Los Diez Mandamientos en la Sagrada Escritura

Éxodo 20, 2-17

2 Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud.

3 No tendrás otros dioses delante de mí.
4 No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas.
5 No te postrarás ante ellas, ni les rendirás culto, porque yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la maldad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen;
6 y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos.

7 No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios, porque él no dejará sin castigo al que lo pronuncie en vano.

8 Acuérdate del día sábado para santificarlo.
9 Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas;
10 pero el séptimo es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que reside en tus ciudades.
11 Porque en seis días el Señor hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el día sábado y lo declaró santo.

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una larga vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te da.

13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No robarás.
16 No darás falso testimonio contra tu prójimo.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Deuteronomio 5, 6-21

6 Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.
7 No tendrás otros dioses delante de mí.
8 No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas.
9 No te postrarás ante ellas ni les rendirás culto, porque yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la maldad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen:
10 Y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos.
11 No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios, porque él no dejará sin castigo al que lo pronuncie en vano.
12 Observa el día sábado para santificarlo, como el Señor, tu Dios, te lo ha ordenado.
13 Durante seis días trabajarás y realizarás todas tus tareas.
14 Pero el séptimo día es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún otros de tus animales, ni tampoco el extranjero que reside en tus ciudades. Así podrán descansar tu esclavo y tu esclava, como lo haces tú.
15 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor te hizo salir de allí con el poder de su mano y la fuerza de su brazo. Por eso el Señor, tu Dios, te manda celebrar el día sábado.
16 Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor, tu Dios, te lo ha mandado, para que tengas una larga vida y seas feliz en la tierra que el Señor, tu Dios, te da.
17 No matarás.
18 No cometerás adulterio.
19 No robarás.
20 No darás falso testimonio contra tu prójimo.
21 No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás su casa, su campo, su esclavo, su esclava, su buey, su asno ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Fórmula Catequética Tradicional

  1. «Yo soy el Señor tu Dios»
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano
  3. Santificarás las fiestas
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre
  5. No matarás
  6. No cometerás actos impuros
  7. No robarás
  8. No darás falso testimonio ni mentirás
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros
  10. No codiciarás los bienes ajenos

II. El Decálogo en el Catecismo de la Iglesia Católica

434. Jesús y los Mandamientos

Mateo 19, 16 | CIC 2052-2054, 2075-2076
Al joven que le pregunta «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?», Jesús responde: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos», y después añade: «Ven y sígueme» (Mt 19, 16). Seguir a Jesús implica cumplir los Mandamientos. La Ley no es abolida. Por el contrario, el hombre es invitado a encontrarla en la persona del divino Maestro, que la realiza perfectamente en sí mismo, revela su pleno significado y atestigua su perennidad.

435. ¿Cómo interpreta Jesús la Ley?

CIC 2055
Jesús interpreta la Ley a la luz del doble y único mandamiento de la caridad, que es su plenitud: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas» (Mt 22, 37-40).

436. ¿Qué significa «Decálogo»?

CIC 2056-2057
Decálogo significa las «diez palabras» que recogen la Ley dada por Dios al pueblo de Israel durante la Alianza hecha por medio de Moisés (Ex 34, 28). El Decálogo, al presentar los mandamientos del amor a Dios (los tres primeros) y al prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la esclavitud del pecado.

437. ¿Cuál es el vínculo del Decálogo con la Alianza?

CIC 2058-2063, 2077
El Decálogo se comprende a la luz de la Alianza, en la que Dios se revela, dando a conocer su voluntad. Al guardar los Mandamientos, el pueblo expresa su pertenencia a Dios, y responde con gratitud a su iniciativa de amor.

438. ¿Qué importancia da la Iglesia al Decálogo?

CIC 2064-2068
Fiel a la Escritura y siguiendo el ejemplo de Jesús, la Iglesia ha reconocido en el Decálogo una importancia y un significado fundamentales. Los cristianos están obligados a observarlo.

439. ¿Por qué el Decálogo constituye una unidad orgánica?

CIC 2069, 2079
Los diez mandamientos constituyen un todo orgánico e indisociable, porque cada mandamiento remite a los demás y a todo el Decálogo. Por tanto, transgredir un mandamiento es como quebrantar toda la Ley.

440. ¿Por qué el Decálogo obliga gravemente?

CIC 2072-2073, 2081
El Decálogo obliga gravemente porque enuncia los deberes fundamentales del hombre para con Dios y para con el prójimo.

441. ¿Es posible cumplir el Decálogo?

CIC 2074, 2082
Sí, es posible cumplir el Decálogo, porque Cristo, sin el cual nada podemos hacer, nos hace capaces de ello con el don del Espíritu Santo y de la gracia.

III. Los Diez Mandamientos Explicados

CAPÍTULO I: AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN

1º MANDAMIENTO: AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
442. ¿Qué implica la afirmación de Dios: «Yo soy el Señor tu Dios»?
CIC 2083-2094, 2133-2134
La afirmación: «Yo soy el Señor tu Dios» implica para el fiel guardar y poner en práctica las tres virtudes teologales, y evitar los pecados que se oponen a ellas. La fe cree en Dios y rechaza todo lo que le es contrario, como, por ejemplo, la duda voluntaria, la incredulidad, la herejía, la apostasía y el cisma. La esperanza aguarda confiadamente la bienaventurada visión de Dios y su ayuda, evitando la desesperación y la presunción. La caridad ama a Dios sobre todas las cosas y rechaza la indiferencia, la ingratitud, la tibieza, la pereza o indolencia espiritual y el odio a Dios, que nace del orgullo.
443. ¿Qué comporta la Palabra del Señor: «Adorarás al Señor tu Dios y a Él sólo darás culto»?
Mateo 4, 10 | CIC 2095-2105, 2135-2136
Las palabras «adorarás al Señor tu Dios y a Él sólo darás culto» suponen adorar a Dios como Señor de todo cuanto existe; rendirle el culto debido individual y comunitariamente; rezarle con expresiones de alabanza, de acción de gracias y de súplica; ofrecerle sacrificios, sobre todo el espiritual de nuestra vida, unido al sacrificio perfecto de Cristo; mantener las promesas y votos que se le hacen.
444. ¿Cómo ejerce el hombre su derecho a rendir culto a Dios en verdad y en libertad?
CIC 2104-2109, 2137
Todo hombre tiene el derecho y el deber moral de buscar la verdad, especialmente en lo que se refiere a Dios y a la Iglesia, y, una vez conocida, de abrazarla y guardarla fielmente, rindiendo a Dios un culto auténtico. Al mismo tiempo, la dignidad de la persona humana requiere que, en materia religiosa, nadie sea forzado a obrar contra su conciencia, ni impedido a actuar de acuerdo con la propia conciencia, tanto pública como privadamente, en forma individual o asociada, dentro de los justos límites del orden público.
445. ¿Qué es lo que Dios prohíbe cuando manda: «No tendrás otro Dios fuera de mí»?
Éxodo 20, 2 | CIC 2110-2128, 2138-2140
Con el mandamiento «No tendrás otro Dios fuera de mí» se prohíbe:
• El politeísmo y la idolatría, que diviniza a una criatura, el poder, el dinero, incluso al demonio;
• La superstición, que es una desviación del culto debido al Dios verdadero, y que se expresa también bajo las formas de adivinación, magia, brujería y espiritismo;
• La irreligión, que se manifiesta en tentar a Dios con palabras o hechos; en el sacrilegio, que profana a las personas y las cosas sagradas, sobre todo la Eucaristía; en la simonía, que intenta comprar o vender realidades espirituales;
• El ateísmo, que rechaza la existencia de Dios, apoyándose frecuentemente en una falsa concepción de la autonomía humana;
• El agnosticismo, según el cual nada se puede saber sobre Dios, y que abarca el indiferentismo y el ateísmo práctico.
446. El mandato de Dios: «No te harás escultura alguna»... ¿prohíbe el culto a las imágenes?
Éxodo 20, 3 | CIC 2129-2132, 2141
En el Antiguo Testamento, el mandato «no te harás escultura alguna» prohibía representar a Dios, absolutamente trascendente. A partir de la encarnación del Verbo, el culto cristiano a las sagradas imágenes está justificado (como afirma el II Concilio de Nicea del año 787), porque se fundamenta en el Misterio del Hijo de Dios hecho hombre, en el cual el Dios trascendente se hace visible. No se trata de una adoración de la imagen, sino de una veneración de quien en ella se representa: Cristo, la Virgen, los ángeles y los santos.
2º MANDAMIENTO: NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
447. ¿Cómo se respeta la santidad del nombre de Dios?
CIC 2142-2149, 2160-2162
La santidad del nombre de Dios se respeta invocándolo, alabándolo y glorificándolo con amor y veneración. Hay que hablar del nombre de Dios siempre con reverencia y nunca emplearlo de forma trivial o irreverente. Este respeto se extiende también al nombre de Jesucristo, a la Virgen María y a todos los santos.
448. ¿Qué prohíbe el segundo mandamiento?
CIC 2150-2155, 2163-2164
El segundo mandamiento prohíbe: la blasfemia, que consiste en proferir palabras de odio, reproches o desafíos contra Dios; el perjurio, que consiste en hacer una promesa bajo juramento sin intención de cumplirla, o en no cumplir la promesa hecha bajo juramento; el juramento falso, que consiste en invocar a Dios como testigo de una mentira. Toda blasfemia contra la Iglesia, los santos y las cosas sagradas también viola el segundo mandamiento.
449. ¿Cómo se debe hacer un juramento?
CIC 2154-2159, 2165
El juramento, que consiste en tomar a Dios por testigo de lo que se afirma, solo puede hacerse en verdad, con discernimiento y en la justicia. El Señor Jesús enseñó que la comunicación ordinaria debe bastar con el sí y el no, pues todo lo que va más allá viene del Maligno (Mt 5, 37). El voto es una promesa deliberada y libre hecha a Dios; debe cumplirse fielmente.
3º MANDAMIENTO: SANTIFICARÁS LAS FIESTAS
450. ¿Por qué Dios «bendijo el día sábado y lo santificó»?
CIC 2168-2173, 2190-2191
Dios bendijo el día sábado y lo santificó porque en él descansó de toda la obra de la creación (Gn 2, 3). El sábado está en el corazón de la Ley de Israel: guarda el sábado para santificarlo (Dt 5, 12). Es un signo de la alianza irrompible entre Dios e Israel, y un anticipo del eterno descanso del hombre en Dios. También recuerda la liberación de la esclavitud de Egipto.
451. ¿Cuál es el día del Señor para los cristianos?
CIC 2174-2176, 2191-2192
Para los cristianos, el domingo es el día del Señor, el «primer día de la semana» (Jn 20, 1), en que Jesucristo resucitó de entre los muertos. El domingo supera y cumple el sábado, convirtiéndose en el memorial de la nueva y eterna alianza. Es el día en que los fieles se reúnen para la celebración eucarística, haciendo memoria de la Pasión, Resurrección y Gloria del Señor.
452. ¿Qué debe hacer el cristiano el domingo?
CIC 2177-2185, 2192-2193
El cristiano debe santificar el domingo participando en la santa Misa y absteniéndose, en cuanto sea posible, de trabajos y asuntos que impidan el culto divino, la alegría propia del día del Señor, la práctica de obras de misericordia y el descanso del alma y del cuerpo. Los fieles están obligados a participar en la Eucaristía, a no ser que estén excusados por una razón grave.
453. ¿Por qué es importante el descanso dominical?
CIC 2184-2188, 2193-2194
El descanso dominical permite al hombre dedicar tiempo a la contemplación, al culto divino y a las obras de misericordia, así como al descanso y al esparcimiento. Favorece la vida familiar y social, contribuye al desarrollo integral de la persona y recuerda que el hombre no es esclavo del trabajo, sino que tiene un destino que trasciende la actividad temporal.

CAPÍTULO II: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO

4º MANDAMIENTO: HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE
454. ¿Qué pide el cuarto mandamiento?
CIC 2196-2200, 2247
El cuarto mandamiento pide honrar y respetar a nuestros padres y a todos aquellos a quienes Dios, para bien nuestro, ha revestido de su autoridad. Es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: «para que seas feliz y vivas largo tiempo sobre la tierra» (Ef 6, 3). Este mandamiento se extiende también a las relaciones con los ciudadanos y los gobernantes, con los educadores y con todos aquellos que ejercen autoridad legítima.
455. ¿Cuáles son los deberes de los hijos hacia sus padres?
CIC 2214-2220, 2251
Los hijos deben a sus padres respeto, gratitud, obediencia justa y ayuda, especialmente en la vejez o en sus necesidades. La piedad filial favorece la armonía de toda la vida familiar y promueve los valores espirituales y morales que forman el carácter humano. La obediencia a los padres cesa cuando el hijo llega a ser adulto, pero permanece siempre el respeto y la gratitud.
456. ¿Cuáles son los deberes de los padres hacia sus hijos?
CIC 2221-2231, 2252-2253
Los padres deben considerar a sus hijos como hijos de Dios y respetarlos como personas humanas. Tienen el deber gravísimo de educarlos en la fe, en las virtudes morales y en el amor a Dios; de darles el ejemplo de una vida virtuosa; de atender a sus necesidades espirituales, físicas y materiales. Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos.
457. ¿Cuáles son los deberes de los ciudadanos hacia la autoridad civil?
CIC 2238-2243, 2255
Los ciudadanos tienen la obligación de amar a su patria, de servirle y de defender los intereses de la comunidad. Deben obedecer a las leyes justas y a los representantes legítimos del poder civil, pagando los impuestos, ejerciendo el derecho al voto y defendiendo su patria cuando es necesario. La obediencia a la autoridad es obligatoria en conciencia cuando el poder es ejercido legítimamente.
458. ¿Cuándo no está obligado el ciudadano a obedecer a la autoridad civil?
CIC 2242, 2256
El ciudadano no está obligado, en conciencia, a obedecer cuando las disposiciones de la autoridad civil son contrarias a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. «Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5, 29). La resistencia a las órdenes de las autoridades civiles es legítima cuando estas atentan gravemente contra los derechos fundamentales de las personas.
5º MANDAMIENTO: NO MATARÁS
459. ¿Por qué debe ser respetada la vida humana?
CIC 2258-2262, 2318-2320
La vida humana debe ser respetada porque es sagrada desde su comienzo: desde el momento de la concepción, nadie, bajo ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de destruir directamente a un ser humano inocente. Dios es el soberano Señor de la vida, desde su inicio hasta su término natural. Atentar contra la vida del hombre es oponerse al amor de Dios y atentar contra la propia dignidad humana.
460. ¿Qué prohíbe el quinto mandamiento?
CIC 2268-2283, 2321-2325
El quinto mandamiento prohíbe: el homicidio directo e intencional; el aborto directo, pues la vida humana debe ser respetada y protegida desde el momento de la concepción; la eutanasia activa directa, que consiste en poner fin a la vida de personas discapacitadas, enfermas o moribundas; el suicidio deliberado. El escándalo que induce a otro al pecado grave es también gravemente reprobable.
461. ¿Puede ser lícita la legítima defensa?
CIC 2263-2267, 2321
La legítima defensa de las personas y de las sociedades no es una excepción al quinto mandamiento. Si alguien defiende su vida causando la muerte al agresor, no es culpable de homicidio aunque deba esforzarse por no matar al agresor. El Estado tiene el deber de proteger la vida de sus ciudadanos. La pena de muerte solo puede admitirse en casos de extrema gravedad, cuando sea el único medio posible de proteger eficazmente la sociedad.
462. ¿Qué actitudes positivas exige el respeto a la vida humana?
CIC 2284-2301, 2326
El respeto a la vida humana exige: la atención cuidadosa de la salud propia y ajena; el cuidado de los enfermos y moribundos; la atención a las personas ancianas y necesitadas; la práctica de las virtudes de la templanza y la justicia. Prohíbe también el abuso del alcohol, de las drogas y cualquier abuso del propio cuerpo. La investigación científica y médica está al servicio de la vida y debe respetar siempre la dignidad humana.
6º MANDAMIENTO: NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS
463. ¿Cuál es el plan de Dios sobre la sexualidad humana?
CIC 2331-2336, 2392
Dios creó al hombre y a la mujer con la misma dignidad de persona humana, pero con diferente identidad sexual. La sexualidad humana pertenece al orden de la creación y forma parte del plan de amor de Dios: «los creó hombre y mujer» (Gn 1, 27). Integra la vocación al amor conyugal y está ordenada a la procreación y educación de los hijos, así como al bien de los propios esposos.
464. ¿Qué es la castidad?
CIC 2337-2347, 2394-2395
La castidad es la virtud moral que garantiza la integración de la sexualidad en la persona humana. Implica el aprendizaje del dominio de sí mismo, la educación de los sentimientos y los afectos, y el respeto de la propia dignidad y la ajena. Todos los bautizados están llamados a vivir la castidad según su estado de vida: los casados en la fidelidad conyugal, los no casados en la continencia.
465. ¿Qué prohíbe el sexto mandamiento?
CIC 2350-2359, 2396
El sexto mandamiento prohíbe toda ofensa grave a la castidad: la fornicación, la pornografía, la prostitución, la violación y cualquier acto sexual fuera del matrimonio legítimo. Prohíbe también el adulterio, que constituye una grave injusticia hacia el cónyuge e implica romper el contrato que significa el signo de la Alianza. Toda relación sexual fuera del matrimonio contradice el plan de Dios para el hombre y la mujer.
466. ¿Qué exige la fidelidad conyugal?
CIC 2360-2365, 2397-2398
La fidelidad conyugal exige que los esposos se conserven fieles el uno al otro en el cuerpo y en el espíritu, en la prosperidad y en la adversidad. Es la expresión del amor nupcial, que es total, exclusivo y definitivo. El matrimonio es indisoluble: el esposo y la esposa no pueden desvincular lo que Dios ha unido (Mt 19, 6). La infidelidad es un grave atentado contra los derechos del cónyuge y la santidad del matrimonio.
7º MANDAMIENTO: NO ROBARÁS
467. ¿Qué manda el séptimo mandamiento?
CIC 2401-2406, 2450-2451
El séptimo mandamiento manda respetar los bienes ajenos mediante la práctica de la justicia y de la caridad, de la templanza y de la solidaridad. Exige en particular el respeto de los compromisos contraídos y el cumplimiento de los contratos. Prohíbe toda forma de apropiación injusta del bien ajeno, de daño causado al prójimo en sus bienes, y de incumplimiento de las obligaciones de justicia.
468. ¿Qué prohíbe el séptimo mandamiento?
CIC 2407-2418, 2453-2455
El séptimo mandamiento prohíbe: el robo, que es la apropiación injusta del bien ajeno sin el consentimiento del dueño; toda forma de fraude en los negocios; el pago de salarios injustos; la usura y las formas de corrupción; el daño provocado por obligaciones no cumplidas; la especulación financiera desordenada y la evasión fiscal. Toda acción que cause injustamente daño en los bienes ajenos obliga a la restitución.
469. ¿Qué exige la Doctrina Social de la Iglesia?
CIC 2419-2442, 2459-2460
La Doctrina Social de la Iglesia enseña que el amor de Dios y la dignidad de la persona son el fundamento del orden social y económico. Sus principios son: la destinación universal de los bienes de la tierra; la dignidad del trabajo humano; la función social de la propiedad privada; la subsidiaridad; la solidaridad entre los pueblos. La Iglesia propone principios morales y no soluciones técnicas.
8º MANDAMIENTO: NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS
470. ¿Qué manda el octavo mandamiento?
CIC 2464-2470, 2504-2505
El octavo mandamiento manda dar testimonio de la verdad. El hombre tiene vocación a la verdad porque Dios es verídico. Jesús es «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6). Las ofensas a la verdad hieren a quien las comete, dañan las relaciones entre los hombres y atentan contra la dignidad del Señor. Exige en particular la rectitud y la veracidad en las palabras y en las obras.
471. ¿Qué prohíbe el octavo mandamiento?
CIC 2475-2487, 2507-2509
El octavo mandamiento prohíbe: el testimonio falso y el perjurio; la mentira, que es hablar contra la verdad con intención de engañar; la calumnia, que consiste en dañar la reputación del prójimo con afirmaciones contrarias a la verdad; la detracción, que divulga sin razón legítima los defectos del prójimo; la adulación interesada. Todo daño causado a la fama del prójimo obliga a la reparación.
472. ¿Cómo deben servir a la verdad el arte y los medios de comunicación?
CIC 2492-2503, 2512-2513
Los medios de comunicación social están al servicio del bien común y deben respetar la dignidad humana y la verdad. La libertad de expresión tiene como límite los derechos de las personas y las exigencias del bien común. El arte auténtico es un camino hacia Dios porque la belleza es reflejo de su sabiduría. Los artistas tienen la responsabilidad de orientar sus obras hacia el bien y la verdad.
9º MANDAMIENTO: NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS
473. ¿Qué prohíbe el noveno mandamiento?
CIC 2514-2519, 2528-2529
El noveno mandamiento prohíbe el deseo carnal desordenado hacia la persona ajena. Jesús enseñó que incluso la mirada con deseo impuro constituye una forma de adulterio cometido en el corazón (Mt 5, 28). El combate contra la concupiscencia de la carne se realiza mediante la pureza del corazón: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5, 8).
474. ¿Cómo se lucha contra la concupiscencia de la carne?
CIC 2520-2527, 2530-2531
La pureza del corazón se alcanza mediante: la práctica de la oración y los sacramentos, en especial la Eucaristía y la Penitencia; el dominio de sí mismo; la práctica de la virtud de la castidad; la modestia, que guarda la intimidad de la persona y protege la mirada y el corazón; y la huida de las ocasiones de pecado. La gracia de Dios es el apoyo fundamental en esta lucha interior.
10º MANDAMIENTO: NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS
475. ¿Qué prohíbe el décimo mandamiento?
CIC 2534-2540, 2551-2552
El décimo mandamiento prohíbe la avaricia y el deseo desordenado de riquezas terrenas; la envidia, que consiste en entristecerse por los bienes del prójimo y en desear apropiárselos injustamente. La envidia es un pecado capital que puede conducir a los peores crímenes. El apego desordenado a los bienes materiales cierra el corazón al amor de Dios y del prójimo.
476. ¿Qué exige el décimo mandamiento?
CIC 2541-2550, 2553-2554
El décimo mandamiento exige expulsar del corazón la envidia y el apego desordenado a los bienes. Invita a la pobreza de espíritu, que es la actitud del corazón desprendido de las riquezas. Los bienes de este mundo son medios, no fines: «No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt 6, 24). El cristiano está llamado a poner su confianza en Dios, no en las riquezas.
477. ¿Cuál es el deseo más profundo del corazón humano?
CIC 2548-2557
El deseo de la verdadera felicidad aparta al hombre del apego desordenado a los bienes de este mundo para orientarlo hacia Dios. «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5, 3). El deseo de Dios está inscrito en el corazón humano, pues el hombre ha sido creado por Dios y para Dios: «Nos hiciste para Ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti» (San Agustín, Confesiones I, 1).

Aclamación

¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
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