La Levitación Mística
La levitación mística es el fenómeno extraordinario por el cual el cuerpo de una persona se eleva del suelo sin apoyo natural alguno, ordinariamente en el contexto de una intensa oración contemplativa o de éxtasis. La tradición cristiana la reconoce como posible efecto de la acción de Dios sobre el cuerpo de sus siervos, en consonancia con la elevación del alma hacia Él.
Naturaleza del Fenómeno
La levitación no es un fin en sí misma ni un signo de perfección espiritual mayor. Ocurre cuando la intensidad de la unión del alma con Dios produce, por efecto de su gracia, una participación del cuerpo en esa elevación interior. La Iglesia enseña que debe recibirse con humildad, procurando ocultarla en la medida de lo posible, pues lo extraordinario nunca reemplaza la vida ordinaria de gracia y virtud.
Discernimiento Espiritual
El discernimiento exige constatar la ausencia de causas naturales o artificiales, la humildad y obediencia del sujeto, y los frutos espirituales estables. Los testimonios de santos levitados —como San José de Cupertino o Santa Teresa de Ávila— se verificaron ante testigos fidedignos y en contextos de intensa vida de fe. Cuando el fenómeno va acompañado de ostentación o desobediencia, no puede admitirse como auténtico.
Resumen de Teología Moral
Desde la teología moral, la levitación mística recuerda que el cuerpo humano está llamado a participar en la santidad del alma. No dispensa de ninguna obligación moral; al contrario, exige mayor responsabilidad, mayor humildad y mayor servicio. El sujeto favorecido con este don está llamado a vivir con especial pureza de intención, templanza y caridad, reconociendo que toda gracia extraordinaria es don gratuito de Dios y no mérito propio.
Resumen de Teología Anagógica
La perspectiva anagógica interpreta la levitación como signo visible de la tensión del alma hacia Dios y anticipo de la glorificación final del cuerpo. En la resurrección, el cuerpo de los justos participará plenamente de la gloria divina, superando toda ley natural. Así, la levitación mística eleva la mirada del creyente hacia la resurrección y la vida eterna, donde el ser humano completo —cuerpo y alma— estará plenamente unido a Dios.
Conclusión
En síntesis, la levitación mística es un fenómeno extraordinario que, bien discernido, confirma la acción de Dios sobre el ser humano entero y orienta la fe hacia la gloria futura. Su autenticidad se prueba por la humildad del sujeto, la obediencia eclesial y los frutos de santidad. Toda levitación auténtica conduce a mayor amor a Cristo y a una esperanza más firme en la resurrección.
Referencias
- San José de Cupertino, numerosos testimonios de levitación ante testigos
- Santa Teresa de Ávila, Libro de la Vida, cap. 20: sobre el arrobamiento y la elevación
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, III, q. 54-55: sobre los dones del cuerpo glorioso
Oracion
Señor Jesús, que ascendiste glorioso a los cielos y prometiste llevarnos contigo, eleva nuestro corazón por encima de lo terreno y perecedero. Concédenos una fe tan viva y un amor tan puro que nuestra vida entera sea un movimiento constante hacia Ti. Danos humildad para recibir tus dones sin ensoberbecernos y esperanza firme en la resurrección gloriosa donde te veremos cara a cara por toda la eternidad. Amén.
Sea Bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
♥ Ave María Purísima
Cristiano Católico 15-05-2026
Aclamación
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!