Tomas A. Kempis
Imitación
LIBRO PRIMERO
CAPÍTULO 10QUE SE HA DE
CERCENAR LA DEMASÍA EN LAS PALABRAS
1. Excusa cuanto pudieres el ruido de los hombres;
pues mucho estorba el tratar
de las cosas del siglo, aunque se digan con buena intención.
Porque presto somos amancillados y cautivos de la
vanidad.
Muchas veces quisiera haber callado y no haber estado entre los hombres.
Pero, cuál es la causa
que tan de gana hablamos y platicamos. ¿Unos con otros, viendo cuán pocas veces volvemos al silencio sin daño de la
conciencia?
La razón es que por el hablar buscamos
ser consolados unos de otros y deseamos aliviar el corazón fatigado de pensamientos diversos. Y de muy buena gana
nos detenemos en hablar y pensar de
las cosas que amamos o sentimos adversas.
Más, ¡ay dolor!, que muchas veces sucede vanamente y sin fruto;
porque esta
exterior consolación es de gran detrimento a la interior y divina.
2. Por eso, velemos y oremos, no
se nos pase el tiempo en balde.
Si puedes y conviene hablar, sean cosas que edifiquen.
La mala costumbre y
la negligencia de aprovechar ayudan mucho a la poca guarda
de nuestra lengua.
Pero no poco servirá para nuestro espiritual aprovechamiento la devota plática
de cosas espirituales, especialmente cuando muchos de un mismo espíritu y
corazón se juntan en Dios.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 19-12-2012 Año de la Fe
Sea Bendita la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de
la Santísima Virgen María