Dios Hijo Redentor †
En la teología cristiana, el estudio de la persona de Jesucristo se conoce
como Cristología. Para comprender sus atributos, el pilar fundamental es la
doctrina de la Unión Hipostática, definida en el Concilio de Calcedonia: Jesús
es una sola persona divina que posee dos naturalezas completas, la divina y la
humana, sin mezclarse ni dividirse.
Al igual que con el Espíritu Santo, los atributos de Jesucristo se dividen entre
aquellos que comparte con el Padre y el Espíritu por su naturaleza divina
(Atributos Divinos), y aquellos que se manifiestan en su misión de salvación y
su relación con la humanidad (Atributos Funcionales).
Nota importante: La contemplación de los atributos de Jesucristo es
fundamental para comprender su identidad divina y su misión redentora, pues en
ellos se revela tanto su gloria eterna como su cercanía salvadora para toda la
humanidad.
1. Atributos Divinos (Inmanentes)
Son las cualidades esenciales que demuestran que Jesucristo es plenamente Dios,
coeterno y coesencial con el Padre. Aunque durante su encarnación asumió una
naturaleza humana y "se despojó a sí mismo" (kenosis) de la manifestación
gloriosa de estas prerrogativas, nunca dejó de poseerlas.
Eternidad y Preexistencia: Jesús no comenzó a existir en el vientre de María;
existe desde siempre. El Evangelio de Juan lo llama el Verbo que "en el
principio... era con Dios, y... era Dios" (Juan 1:1). Él mismo lo afirmó: "Antes
que Abraham fuese, yo soy" (Juan 8:58).
Omnisciencia: Aunque en su naturaleza humana experimentó el crecimiento en
conocimiento, en su divinidad lo sabe todo. Conocía los pensamientos ocultos de
las personas (Juan 2:25) y Pedro se lo reconoció explícitamente: "Señor, tú lo
sabes todo" (Juan 21:17).
Omnipresencia: Como Dios, no está limitado por el espacio. Prometió a sus
discípulos: "He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo" (Mateo 28:20) y afirmó estar presente dondequiera que dos o tres se
congreguen en su nombre.
Omnipotencia: Posee todo el poder divino. Esto se manifestó en su autoridad
absoluta sobre la naturaleza (calmar la tormenta), sobre la enfermedad, sobre
los demonios y sobre la misma muerte mediante su resurrección.
Inmutabilidad: Su esencia divina no cambia, no mejora ni empeora. Como expresa
la Epístola a los Hebreos 13:8: "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los
siglos".
Santidad e Impecabilidad Absoluta: Es completamente puro y libre de pecado.
Desafió a sus opositores diciendo: "¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?"
(Juan 8:46), y la Escritura confirma que fue tentado en todo, pero sin pecado.
2. Atributos Funcionales (Económicos)
Estos atributos se refieren al papel que Jesús desempeña en la creación, el
gobierno del universo y, de manera central, en la Economía de la Salvación (el
plan de Dios para rescatar a la humanidad). Tradicionalmente, sus funciones
principales se resumen en el Triple Oficio (Munus Triplex):
El Triple Oficio de Cristo
Función / Oficio Manifestación y Atributo
Profeta: Es la Palabra viva de Dios. No solo transmite el mensaje divino como los antiguos profetas, sino que Él mismo es la Revelación completa del Padre. Enseña con autoridad propia ("Oísteis que fue dicho... pero yo os digo").
Sacerdote: Es el Mediador único entre Dios y los hombres. A diferencia de los sacerdotes del Antiguo Testamento, Jesucristo es tanto el sacerdote que ofrece el sacrificio como la víctima perfecta (el Cordero de Dios) que se entrega a sí misma en la cruz para la expiación de los pecados.
Rey: Posee la Soberanía y el Señorío universal. Su reino no es de este mundo en su origen, pero tiene autoridad sobre la Iglesia, sobre la historia y sobre toda la creación. Es el "Rey de reyes y Señor de señores".
Otros Atributos Funcionales Clave:
Creador y Sustentador: El universo fue hecho por medio de Él y para Él. San Pablo escribe en Colosenses 1:17 que "Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten"; mantiene el orden del cosmos en cada instante.
Redentor y Salvador: Es el ejecutor del rescate de la humanidad. Su misión funcional central fue asumir la culpa humana para restaurar la comunión perdida con Dios.
Juez Supremo: El Padre le ha confiado enteramente la potestad de juzgar a vivos y muertos al final de los tiempos. Es un atributo funcional de justicia y rectitud final.
Cabeza de la Iglesia: Es la autoridad, el guía y la fuente de vida espiritual del cuerpo místico que es la Iglesia, asegurando su unidad y santidad a lo largo de la historia.
El misterio de la Encarnación: La teología subraya que, al unirse la naturaleza divina y la humana en Cristo, sus Atributos Divinos permanecieron intactos, mientras que sus Atributos Funcionales hicieron posible que Dios experimentara el sufrimiento, el cansancio y la muerte humana, transformando esos límites en el instrumento mismo de la redención.
Sea Bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
♥ Ave María Purísima
Cristiano Católico 2-06-2026
Aclamación
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
✝️ 💔 🌹