Eucaristía

cuerpo glorificado de Cristo †

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Sutilidad, claridad, agilidad e impasibilidad

Desde la perspectiva de Santo Tomás de Aquino y la doctrina católica, lo que se recibe en la Eucaristía es el Cuerpo glorificado de Cristo.

Esta distinción es fundamental para entender por qué la comunión no es un acto de "antropofagia" o consumo de carne física en su estado terrenal, sino un encuentro con Cristo resucitado.


1. Cristo todo e íntegro (Totus Christus)

Santo Tomás explica que, puesto que Cristo ya no puede morir ni dividirse (está en un estado de gloria eterna), donde está su Cuerpo, está también su Sangre, su Alma y su Divinidad.


2. El modo de presencia: sustancial, no local

Para evitar confusiones sobre cómo un cuerpo puede estar en muchas hostias a la vez, Tomás hace una precisión metafísica:


3. Diferencias en la recepción del Cuerpo

En la Pasión (terrenal)

En la Eucaristía (glorificado)


4. ¿Por qué es importante que sea el Cuerpo glorificado?

Para la teología tomista, la comunión no es solo un recordatorio, sino un anticipo de la gloria futura.

En resumen, aunque el sacramento hace presente el sacrificio de la Cruz (el cuerpo que fue entregado), lo hace a través de la presencia del Cristo que vive hoy, es decir, el que posee los dotes de claridad, agilidad, sutileza e impasibilidad propios del estado glorioso.


Oración / Súplica

Señor Jesús Eucaristía,
hazme adorarte con fe viva y corazón puro.
Que al recibir tu Cuerpo glorificado, crezca en mí la esperanza de la resurrección
y el deseo de vivir unido a ti para siempre.
Amén.


Sea Bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
Ave María Purísima.
Cristiano Católico 8-09-2025


Aclamación

¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!