En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los nombres de Jesús, María y José deben ser bendecidos, desde ahora hasta la eternidad.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ave María, hija de Dios Padre, llena eres de gracia...
Ave María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia...
Ave María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de gracia...
Primer Misterio Doloroso
La Agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
Oración Inicial
Por intercesión de María Santísima y como fruto de este Santo Misterio, rogamos su santa intercesión para aprender a orar en la prueba y aceptar la voluntad del Padre.
Misterio Doloroso: La Agonía en el Huerto
1. Jesús salió al monte de los Olivos, como tenía por costumbre. Lc 22,39
2. Dijo a sus discípulos: Oren, para no caer en tentación. Lc 22,40
3. Se apartó de ellos como un tiro de piedra y, puesto de rodillas, oraba. Lc 22,41
4. Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Lc 22,42
5. Se le apareció un ángel del cielo que lo confortaba. Lc 22,43
6. Entró en agonía y oraba con mayor intensidad. Lc 22,44
7. Su sudor se volvió como gotas de sangre que caían en tierra. Lc 22,44
8. Al levantarse de la oración, encontró a los discípulos dormidos por la tristeza. Lc 22,45
9. Levántense y oren, para no caer en tentación. Lc 22,46
10. Llegó Judas y se acercó a Jesús para besarlo. Lc 22,47-48
(Meditación sobre el Misterio Doloroso de la Agonía de Jesús en el Huerto)
En este primer misterio doloroso, contemplamos a Jesús orando en Getsemaní, cargando sobre sí nuestros pecados. Este misterio nos enseña la obediencia al Padre, la perseverancia en la oración y la confianza en Dios incluso en la angustia más profunda.
(10 Ave Marías, meditando en el Misterio Doloroso de la Agonía de Jesús en el Huerto)Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los Nombres de Jesús y María...
¡Oh! buen Jesús...
Sentido literal
El primer misterio doloroso nos presenta a Jesús en agonía en el Huerto de Getsemaní, orando al Padre antes de su pasión. En su sufrimiento acepta plenamente la voluntad divina.
Sentido Alegórico (o Tipológico)
Getsemaní anticipa el sacrificio redentor de Cristo en la cruz. Jesús, nuevo Adán, obedece donde el primer hombre desobedeció, abriendo para nosotros el camino de la salvación.
Sentido Moral (o Tropológico)
Este misterio nos enseña a velar y orar en la tentación, a unir nuestros sufrimientos a Cristo y a decir con fe: hágase tu voluntad, Señor.
Sentido Anagógico (o Escatológico)
Al contemplar la agonía de Jesús, esperamos la victoria final de su amor, sabiendo que el dolor ofrecido con fe se transforma en gloria eterna.
Síntesis espiritual
El primer misterio doloroso nos llama a la oración perseverante, a la obediencia al Padre y a la confianza en medio de la prueba.
Oración Final
¡Oh! buen Jesús, que por la intercesión de tu Santísima Madre, nos concedas la gracia de velar y orar, permaneciendo fieles a tu voluntad. Amén.
Sea bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 3-julio-2026
Aclamación
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
¡Viva la Virgen María!
¡Viva la Iglesia Católica!