Liturgia Católica

Santo Rosario

Santo Rosario
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Quinto Misterio Gozoso

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.

Oración Inicial

Por intercesión de María Santísima y como fruto de este Santo Misterio, rogamos su santa intercesión para que busquemos siempre a Jesús con perseverancia, y lo encontremos en la oración, en la Palabra y en los sacramentos.


Misterio Gozoso: El Niño Jesús en el Templo

1. Sus padres iban todos los años a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Lc 2,41

2. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron según la costumbre de la fiesta. Lc 2,42

3. Terminados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. Lc 2,43

4. Lo buscaron entre parientes y conocidos, y al no hallarlo volvieron a Jerusalén. Lc 2,44-45

5. Después de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros. Lc 2,46

6. Todos los que lo oían quedaban admirados de su inteligencia y de sus respuestas. Lc 2,47

7. Su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te buscábamos angustiados. Lc 2,48

8. Jesús respondió: ¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre? Lc 2,49

9. Bajó con ellos a Nazaret y les estaba sujeto. Lc 2,51

10. Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres. Lc 2,52


(Meditación sobre el Misterio Gozoso del Niño Jesús perdido y hallado en el Templo)

En este quinto misterio gozoso, contemplamos la búsqueda dolorosa y el feliz encuentro de Jesús en el Templo. Este misterio nos enseña a no cansarnos de buscar al Señor cuando parece ausente, y a volver siempre a la casa del Padre para escuchar su Palabra. Al meditar este misterio, aprendemos a ordenar toda nuestra vida según la voluntad de Dios.

(10 Ave Marías, meditando en el Misterio Gozoso del Niño Jesús perdido y hallado en el Templo)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los Nombres de Jesús y María...
¡Oh! buen Jesús...

Sentido literal

El quinto misterio gozoso nos invita a meditar cuando Jesús, siendo niño, se queda en el Templo y luego es hallado por María y José al cabo de tres días. Este pasaje revela su conciencia de ser Hijo del Padre y su misión divina.

Sentido Alegórico (o Tipológico)

Los tres días de búsqueda prefiguran el misterio pascual: la aparente ausencia de Cristo y el gozo del reencuentro. Jesús hallado en el Templo señala que Él es la verdadera presencia de Dios entre los hombres.

Sentido Moral (o Tropológico)

El quinto misterio gozoso nos enseña a buscar a Jesús con perseverancia, especialmente cuando sentimos oscuridad espiritual. Nos invita a frecuentar la oración, la lectura del Evangelio y la vida sacramental para permanecer unidos al Señor.

Sentido Anagógico (o Escatológico)

Este misterio nos orienta hacia el encuentro pleno y definitivo con Cristo en la eternidad. La búsqueda de Jesús en esta vida prepara el corazón para hallarlo para siempre en la alegría del Reino de Dios.

Síntesis espiritual

El quinto misterio gozoso nos llama a buscar, encontrar y seguir a Jesús cada día, poniendo a Dios en el centro de nuestra vida. Al meditar este misterio, crecemos en sabiduría, obediencia y comunión con el Padre.

Oración Final

¡Oh! buen Jesús, que por la intercesión de tu Santísima Madre, nos concedas la gracia de buscarte sin descanso y de encontrarte siempre en la casa del Padre. Amén.


Sea Bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 3-julio-2026

Aclamación

¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
¡Viva la Virgen María!
¡Viva la Iglesia Católica!