1. Virgen de los Reyes (Patrona de Sevilla)
La Virgen de los Reyes es una de las imágenes marianas más veneradas y de mayor arraigo devocional en España, ostentando el patronazgo principal de la Archidiócesis de Sevilla y de la propia ciudad hispalense. Esta sagrada efigie representa el misterio de la maternidad divina de Santa María, manifestada como Trono de la Sabiduría, donde la Madre presenta al Salvador del mundo a todos los fieles que acuden a su amparo y mediación maternal.
Su presencia en la Archidiócesis es un pilar fundamental de la identidad litúrgica y espiritual de la región, congregando a lo largo de los siglos a reyes, santos y una inabarcable multitud de fieles. Coronada canónicamente en 1904 —siendo la primera imagen en recibir esta distinción en Andalucía—, su fiesta litúrgica cada 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen, constituye el epicentro de la piedad popular sevillana.
2. Historia y tradición
La tradición vincula íntimamente el origen de esta bendita imagen a la figura del rey santo Fernando III de Castilla y León durante la Reconquista de Sevilla en el año 1248. Según las crónicas piadosas, el santo monarca recibió en sueños la visión de la Virgen María que le inspiraba confianza en la victoria, lo que le llevó a encargar la hechura de una efigie que reflejase fielmente la celestial fisonomía de la Reina de los Cielos contemplada en su experiencia mística.
Más allá de la leyenda, los estudios histórico-artísticos sitúan la autoría de la talla en el siglo XIII, enmarcada en el floreciente estilo gótico con marcadas influencias de la escuela borgoñona o francesa, posiblemente un regalo de la corte gala al rey castellano. Desde su entronización en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, la imagen ha sido custodiada por los monarcas y el pueblo, convirtiéndose en el corazón espiritual de las victorias, rogativas y acciones de gracias de toda la archidiócesis.
3. Iconografía y significado espiritual
Iconográficamente, la Virgen de los Reyes es una imagen sedente de vestir, de estilo gótico, que sostiene sobre sus rodillas al Niño Jesús en posición frontal, mostrando al Redentor como el Rey del Universo. La mirada de la Virgen, hierática pero rebosante de una serena compasión, trasciende el tiempo y el espacio, invitando al creyente a la reverencia sagrada y a la contemplación del misterio de la Encarnación, donde lo humano y lo divino se entrelazan de forma perfecta.
El Niño Jesús sostiene en su mano izquierda el globo terráqueo rematado por una cruz, símbolo de su soberanía universal y de su poder redentor sobre toda la creación, mientras que su mano derecha se alza en ademán de bendecir al pueblo orante. Los suntuosos mantos bordados y las preseas con las que es engalanada la Virgen, lejos de ser mero ornato, simbolizan la realeza de María como Reina de la creación y Madre de la Iglesia, cuya verdadera riqueza reside en las virtudes divinas que la santificaron.
4. Devoción en Andalucía
La devoción a la Virgen de los Reyes es un elemento vertebrador de la religiosidad andaluza, manifestándose de manera multitudinaria cada mañana del 15 de agosto. En esa jornada mariana por excelencia, las calles de Sevilla se inundan de millares de peregrinos procedentes de todos los puntos de Andalucía y España, quienes desafían el riguroso estío para ver salir a su Patrona por la Puerta de los Palos en una procesión de luz, fe y honda liturgia.
Esta Archidiócesis ha sabido conservar y transmitir esta piedad filial de generación en generación, integrando la oración litúrgica con la piedad popular más pura a través de novenas, besamanos y cantos tradicionales. La presencia de la Virgen de los Reyes evoca en el pueblo andaluz un refugio seguro de consolación en las tribulaciones y un faro de esperanza evangelizadora, confirmando que la piedad mariana es el camino más directo para centrar el corazón en Jesucristo.
5. Sentido anagógico
El sentido anagógico de la Virgen de los Reyes nos eleva a la contemplación de las realidades eternas y del destino final de la Iglesia militante, prefigurado en la glorificación celestial de María Santísima. Al contemplar a la Virgen entronizada como Reina al lado de su Divino Hijo, el alma es conducida místicamente hacia la Jerusalén Celestial, donde los santos reinarán eternamente en la presencia del Altísimo. Esta sagrada advocación nos recuerda que nuestra verdadera patria no es terrenal, sino que estamos llamados a participar de la soberanía espiritual y de la gloria imperecedera que Dios ha preparado en el Cielo para quienes permanecen fieles a su gracia, transformando la liturgia terrena en un eco anticipado de la alabanza eterna.
6. Síntesis contemplativa
Ante la augusta efigie de la Virgen de los Reyes, el alma se abisma en el silencio de la fe, reconociendo en la sumisión de la esclava del Señor la paradoja de su exaltación como Reina de Cielos y Tierra; así, la mirada fija en el Niño que bendice transforma el corazón del peregrino, recordándole que la verdadera realeza cristiana consiste en el servicio humilde, la fidelidad al Evangelio y la gozosa esperanza de la resurrección eterna en el Reino de Dios.
7. Oración
Oh Santísima Virgen de los Reyes, excelsa Patrona de Sevilla y Madre nuestra amantísima: de rodillas ante tu soberana presencia, te suplicamos que alcances de tu Divino Hijo el perdón de nuestras culpas, la firmeza en la fe católica y el fervor de la caridad fraterna; protege a nuestra Archidiócesis, sé el amparo de las familias, consuelo de los afligidos y luz en nuestro caminar terreno, para que, guiados por tu mano maternal, merezcamos alcanzar las promesas de Cristo y reinar contigo en las moradas eternas del Cielo. Amén.
Sea Bendita y alabada la Santa e Inmaculada Purísima Concepción de la Santísima siempre Virgen María.
Ave María Purísima
Cristiano Católico 1-julio-2026
Aclamación
¡Viva Cristo Rey!
¡Ven, Espíritu Santo!
¡Viva la Virgen María!
¡Viva la Iglesia Católica!