Resumen teológico:
capítulo primero de la Constitución Dogmática Dei Verbum del Concilio
Vaticano II se titula "La Revelación en sí misma". A continuación, un
resumen teológico de sus puntos fundamentales:
1. Naturaleza y objeto de la Revelación
Dios, en su bondad y sabiduría, decidió revelarse a sí mismo y dar a conocer el
misterio de su voluntad. Esta revelación no es solo la entrega de verdades
abstractas, sino una invitación a la comunión: a través de Cristo, los hombres
tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen partícipes de la
naturaleza divina.
2. El modo de la Revelación: Gestos y Palabras
La Revelación se realiza mediante una unidad indisoluble de obras y palabras
(gestis verbisque):
* Las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y
confirman la doctrina y las realidades significadas por las palabras.
* Las palabras, por su parte, proclaman las obras y explican el misterio
contenido en ellas.
3. Cristocentrismo de la Revelación
Jesucristo es, a la vez, el mediador y la plenitud de toda la Revelación. Él,
con su presencia y manifestación, con sus palabras y obras, signos y milagros, y
sobre todo con su muerte y resurrección, completa la Revelación y la confirma
con el testimonio divino.
4. La respuesta del hombre: La Obediencia de la Fe
A Dios que se revela se le debe la "obediencia de la fe". Por esta obediencia,
el hombre se entrega entera y libremente a Dios, prestando un "homenaje del
entendimiento y de la voluntad". Para que se produzca esta fe, es necesaria la
gracia de Dios que previene y ayuda, junto con el auxilio interior del Espíritu
Santo.
5. Finalidad de la Revelación
Dios quiso manifestarse para comunicar bienes divinos que superan totalmente la
comprensión del entendimiento humano. Aunque el hombre puede conocer a Dios con
certeza por la luz natural de la razón a partir de las cosas creadas, la
Revelación permite que las verdades religiosas que no son inaccesibles a la
razón puedan ser conocidas por todos de forma fácil, con firme certeza y sin
mezcla de error.
Dei Verbum - Decreto Vaticano II