El segundo capítulo de la Dei Verbum es fundamental para entender cómo llega
a nosotros la Palabra de Dios. Se centra en la dinámica de la Tradición, la
Escritura y el Magisterio como un solo "depósito".
Resumen teológico estructurado:
1. La Institución Apostólica
Dios dispuso que todo lo revelado para la salvación de las naciones se
mantuviera íntegro para siempre. Para ello, Cristo mandó a los Apóstoles
predicar el Evangelio.
* Los Apóstoles cumplieron esta misión mediante la predicación oral, ejemplos e
instituciones.
* También lo hicieron por escrito, inspirados por el Espíritu Santo.
* Para que el Evangelio se conservara siempre vivo, nombraron obispos como
sucesores suyos, dejándoles su cargo de magisterio.
2. La Sagrada Tradición
La Tradición no es una simple repetición del pasado, sino que progresa en la
Iglesia bajo la asistencia del Espíritu Santo. Esta comprensión crece a través
de:
* La contemplación y el estudio de los creyentes.
* La percepción interna de las realidades espirituales.
* La predicación de los obispos.
La Iglesia, en su doctrina, vida y culto, perpetúa y transmite a todas las
edades todo lo que ella es y todo lo que cree.
3. Relación entre Tradición y Sagrada Escritura
El capítulo establece una relación intrínseca entre ambas, rompiendo con la idea
de "dos fuentes" separadas:
* Origen común: Surgen de la misma fuente divina.
* Unidad: Se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin.
* Diferencia funcional: La Escritura es la palabra de Dios consignada por
escrito; la Tradición recibe la palabra de Dios y la transmite íntegra a los
sucesores de los Apóstoles.
"La Iglesia no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo
revelado".
4. El Magisterio y el Depósito de la Fe
La Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un solo depósito sagrado
de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia.
* El papel del Magisterio: El oficio de interpretar auténticamente la palabra de
Dios ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia (el Papa y los
Obispos en comunión con él).
* Servicio, no superioridad: El Magisterio no está por encima de la palabra de
Dios, sino a su servicio, para enseñar solo lo que ha sido transmitido.
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Conclusión: El Trípode de la Verdad
El capítulo concluye con una afirmación teológica clave: la Sagrada Tradición,
la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia están tan estrechamente
unidos que ninguno puede subsistir sin los otros. Juntos, bajo la acción del
Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas.
Dei
Verbum - Decreto Vaticano II