Concilio Vaticano II

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Dei Verbum cap. 3

El tercer capítulo de la Constitución Dogmática Dei Verbum se titula "Inspiración divina e interpretación de la Sagrada Escritura". Resumen teológico basado en el contenido doctrinal del documento y en los principios de interpretación que se mencionan en tus documentos.


1. El hecho de la Inspiración Divina


La Iglesia reconoce que los libros de la Sagrada Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, tienen a Dios como autor porque fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo.


* Autores verdaderos: Para redactar estos libros, Dios eligió a hombres que utilizaron sus propias facultades y capacidades. Dios actuó en ellos y por ellos para que pusieran por escrito, como verdaderos autores, todo y solo lo que Él quería.


* Inerrancia bíblica: Como todo lo que los autores inspirados o hagiógrafos afirman debe considerarse afirmado por el Espíritu Santo, se sigue que los libros de la Escritura enseñan con certeza, fielmente y sin error la verdad que Dios quiso consignar para nuestra salvación.



2. La Interpretación de la Escritura


Puesto que Dios habla en la Escritura por medio de hombres y a la manera humana, el intérprete debe investigar con atención qué pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y qué quiso Dios manifestar mediante sus palabras.


* Los géneros literarios: Es fundamental tener en cuenta los "géneros literarios" (históricos, proféticos, poéticos, etc.), ya que la verdad se presenta de manera distinta según el tipo de texto. Se debe prestar atención a las formas de decir, de narrar o de hablar vigentes en la época del autor.


* La intención del autor: La interpretación científico-crítica busca averiguar el sentido original y exacto de las palabras según su contexto histórico.



3. Criterios Teológicos de Interpretación


La Dei Verbum establece tres criterios fundamentales para que la interpretación de la Biblia sea verdaderamente teológica y no meramente académica:


1. Unidad de toda la Escritura: La Biblia debe leerse considerando el contenido y la unidad de todos sus libros, viendo en Jesucristo la clave de todo el conjunto.


2. La Tradición viva: Se debe tener en cuenta la Tradición viva de toda la Iglesia, que es el sujeto vivo donde la Escritura nació y vive.


3. La Analogía de la fe: Es necesario respetar la coherencia de las verdades de fe entre sí.



4. El papel del Pueblo de Dios y los Santos


Los documentos subrayan que la Escritura no es simple literatura, sino que surge del pueblo de Dios en camino, quien es su autor más profundo bajo la guía divina. Además, se destaca que los santos son los verdaderos intérpretes de la Sagrada Escritura, pues el significado de las palabras se comprende mejor cuando se viven y se ponen en práctica, como hizo San Francisco de Asís con las bienaventuranzas.

Dei Verbum - Decreto Vaticano II